07 agosto 2007

¿Christhmas town? Mmm

Este texto que sigue a continuación lo escribimos con Fabricio Tranchida una tarde de Julio en el bar La Farmacia (o La Fermacia) del barrio del Flores, al igual que el poema Mordiscos -publicado en su genial blog sya ama La musa para los huesos-. Para escribirlo hicimos un juego que consistía en lo siguiente: Fabri me hacía preguntas rápidas, como por ejemplo qué veía, que sentía con respecto a lo que veía y demás. A cada pregunta una respuesta, sin pensarla, automática. Él iba anotando lo que decía, a la forma que el le parecía. Así nació este hijo que ustedes leerán. Nunca tan mío, nunca tan suyo.


¿Christhmas town? Mmm

Puedo ver un cartel_ No_ Es el cartel quien me ve a mí Y me invade Me siento tan tan tan pequeñito_ Tengo que moverme rápido Pueden pisarme_ Tengo__que reencontrar un rincón__ Tengo __ no puedo_ no llego__ Sigo en el medio Siempre estuve en la mesa_ y solo Lleno de tasas vacías Y los saquitos de té que supuran fantasmas Ya no puedo ver el cartel__ No__ Él ya no me ve ( Fugitivo de la humanidad al abrigo de una columna ) Soy tan chiquito que no lo puedo ver más Tengo miedo y no se Hay mucho ruido Gritan gritan se quejan y me dan miedo mucho miedo_____ Quiero volver a ser grande grande grande

¿Bailar? Si, quiero bailar

Y bailo en tu mano…

It don`t mean a thing turura tiririruu uiiiiiih uh ah ehh turururira tata tuuu dip dip dip

ta biiip biiip tureururu tarurarutap it don`t mean a thing tiptiptiru tiptiptiruu iiiiuuughhh shibap tubap shibap tubap tubapsibababep shuibidubaptubap shubidubaptubap rain rain go away tirirtipup ohdubitiruoy tirarururuau ta tau baptiririrura ioudabirdudubida tii tiii tiruru tiii uuuiiiiihhh dap badiruba daura tururu tiii uuuh aieeh eeaituripp ouuuh tiii uiiiihhhhhgg eeehh tiririrarurareee uuuuiii bip uah uah oh oh tiiiriii oh tiii iah iah ohh ohh tararuu badabadip napdibidabubap aahh uuaiaiai iiii tipdababadabada daaaap aiaiaiia uuuiiiiiiiiiiiiiih oohh ohhh aaauh

Me gusta; es divertido bailar en tu mano

Mmm..., ya no quiero ser grande

¿Me puedo quedar aquí?





23 julio 2007

Fotolog existencialista

Solo
eternamente solo.

Vigía en una noche sin estrellas
-su habitación-
iluminada por luz de monitor
que titila titila titila
sobre el teclado y sus dedos moviéndose.

Cree poder resolverlo todo
y lo intenta.

Solo.

Se aferra a cada golpe
cada tecla
tac tac tac.

Acelera sus dedos
buscando una respuesta

¿Dónde estuve tanto tiempo?

tac tac tac
fotos que muestran
tac tac tac
muestran muestran
tac tac tac
no muestran nada

tac.

(punto)

firma con su nombre y punto
no hay más.

Las fotos lo miran inmutables
sus caras
no son dialécticas
no responden
no-nada.


Espera…






espera










espera








Solo
-se descubre-
eternamente solo
con su existencia asechando
el teclado en reposo
la ausencia de comments en su flog


-responden-

En ningún lado.

17 julio 2007

Lo ajeno y lo propio

Hace mucho no actualizaba. La facultad y el trabajo lo dejan a uno sin tiempo, sin tiempo, sin tiem-po (tictactictactictac). Y lo que lo rodea se olvida, se gasta, se corroe. Pero no. No todo se corroe. El amor y la literatura no. Nunca. Ni siquiera los años, los siglos. Nadie. Nada. ¿Acaso hay algo más allá de eso?... Entonces resulta que el tiempo no existe, ni tampoco sus poderes.
Los dejo con un poema que escribí hace poco para el taller y con un link que pasará a formar parte de mi famosa lista de páginas a ser vistas (¡oh que lujo!) Rayuela

Lo ajeno y lo propio

Veo
siento
huelo
saboreo
escucho:

lo ajeno

El mundo por fuera de mi mismo
tan hecho
tan pensado
tan mundo

(pero no,
no tanto hermetismo)

Creo que escribir es ser
y yo escribo porque soy
y cada letra es

destrucción:

que es negación

de lo establecido

de lo finito

del punto último y absoluto del discurso;

que es afirmación

de la propia conciencia

de la sensibilidad nueva

del querer que el mundo ya no sea tan mundo

sino nuevomundo

(y luego)

construcción.

de lo propio

Como verdaderamente es
nuevo nuevo nuevo
desde mis entrañas
sangrante y doliente
gozoso y vivo
reafirmación total
ausente de miedos
rebelde y crítica
sin olvidarme por ello

métodos
–cimientos necesarios,
ningún edificio se construye en la arena–
donde nace mi creatividad,
desde la necesidad de dejar de ser
mero espectador
y arriesgarme a ser/escribir
artista constructor
del mundo por mi mismo.


29 abril 2007

Sobre la suspensión de los puntos

puntos ... puntos ... puntos
(. . .)
suspensivos

tres veces - triplets -

separados milimétricamente
queriendo unirse
cada vez más

cerca.

no se tocan

no ... no ... no

injusticias vivas:
querer ser línea y no poder
crear ficticiamente una continuidad
suponerla real
o intentarlo
al menos.
por sobre todo, quererlo
que es todo
y con eso basta.

basta con que el capricho
ilusión visual
una los desunido
por dios
el hombre
el azar:
agentes exógenos
no concienten
subestimada voluntad puntual.

el escritor sea escritor
se arme de coraje
y tire a todos por la borda
pirata cruel.

¡el lector no decida más!
los puntos sean libres
se unan como quieran
y formen esa línea deseada.

paraleleando los renglones en que escribo
se cruzen en el infinito
y terminen en un único
verdado
útlimo
punto final

(.)



21 abril 2007

Ultimo día en la tierra

Casa II - Juan Doffo (imagen extraída de http://www.paseosimaginarios.com/doffo/casa2.jpg)


Camino
pasos alargados
movimientos circulares
precipitado
río turbulento
en Presidente Uriburu y días de tormenta.

Espero y espero.

Yo qué se cuándo va a terminar pibe,
parece eterno ésto.

Camino
más rápido
más abajo
descendiendo
Luz de Fuego.

Es tan oscura esta ciudad
no puedo ver.

No estás entre la gente
despavorida y agitada
corriendo
sin saber a dónde
sólo quieren ir
llegar
dónde sea
pero no estar
no acá
al menos
no hoy.

Se destapó la ribera
arremolinan lejos
enormes embudos.
Todo va hacia algún lado
y el agua me arrastra
nos arrastra.

En un mismo lodo
todos manoseaos.

Eterno siglo XX
no te fuiste
seguís manchando de rojo el cielo
sangre de la tierra
caliente.
Guerreros ansiosos
explosiones de hambre
injusticia e indiferencia.

Lloro lloro lloro
niño perdido
entre tumultos
la ciudad caótica
se incendia el último día.

El río me lleva
succionándome
más cerca del fin
arrimándome a la olla.

Casi
a punto
parecería
pero no.
A diferencia del mundo
yo no me caigo
no aún.

Aferrado con los dientes
exijo ver,
Luz de Fuego
antes de mi ultimo día en la tierra.

18 abril 2007

Estornudo

fue un instante
Salud
pero mis labios impidieron su expulsión de mi conciencia
¿será acaso que no debía decirlo?


efectivamente


se dice salud cuando se estornuda
no cuando se tiene hipo


pero tampoco lo remedié con un susto


a veces hay que dejar que las cosas fluyan
hablar cuando no hay que hablar
es contraproducente
o sino, habrá que soportar que lo asusten a uno por estornudar
y eso no es gracioso ni conveniente.


no dije nada y se fue cuando tenía que irse.
nadie dijo nada.
tal vez era preferible el equívoco.

10 abril 2007

Étoiles

Tu sèmes des syllabes pour récolter des étoiles
mientras el mundo se cae a pedazos
se destroza
arrastrando consigo
sangre
miseria
dolor
lágrimas.

Toda la gente corre,
nada,
salta,
vuela,
escapa.
Pero tu sèmes des syllabes pour récolter des étoiles.

Cae cada vez más fuerte
más rápido
más brutalmente más
cae.
Son pedazos más grandes
piedras gigantes,
montañas,
edificios enteros,
mares,
autopistas,
ciudades.

El mundo derrumbado a tus pies,
completamente desierto.
Muerto
se terminó.
Fin.

Estás solo poeta,
completamente abandonado.
¿Qué vas a hacer ahora?
¿Qué vas a hacer con lo que sembraste?

Tal vez algún día
entre los escombros
te encuentren
en alguna hoja
y puedan leerte.

Tal vez algún día,
vuelvan a brillar las estrellas en el cielo.
Esas, tus estrellas poeta,
y reirás conmigo,
como reíamos antes.

24 marzo 2007

Hoy y siempre!

Un día más,

un año más,

justicia-impunidad-memoria-lucha-derechoshumanos-discursos-
desaparecidos-presenteshoyysiempre-

sentir en la boca el sabor amargo de ver como las cosas siguen y siguen


basta!


suban suban! escapen, salgan vivan! griten! despierten a una ciudad dormida
a un país dormido!








seamos el grito de aquellas voces que fueron calladas.


y no nos callemos nunca, ni aunque nos amordazen!


Los dejo con un post de alguien que puede poenerle palabras a un día como hoy:

http://quedandome.blogspot.com/2007/03/las-manos-1976.html



Es hermoso cuando encontramos en alguien las palabras que reflejan nuestras imágenes.



30.000 compañeros detenidos desaparecidos, presentes. Hoy y siempre!, Hoy y siempre!, Hoy y siempre!

15 marzo 2007

No nos faltan las palabras

No nos faltan las palabras.


Lo decimos en plural porque hoy nos despertamos en varios yos, polifacéticamente, como en verdad somos. Sólo que hoy no prevalecemos ninguno. No está el lobo (sí, todos somos feroces caninos, incluso yo), no está el carismático, se fue el soñador, y no encontramos al histérico. Estamos todos hoy y por eso mismo no estamos ninguno, como una lucha eterna por el poder del pensamiento y la motriz pero… en este ser acéfalo en que nos convertimos, la anarquía vaga impune y con calma. ¿Habremos desistido de conseguir el poder?, ¿Es que ninguno queremos gobernarnos?.

No es apatía.

Es simplemente un estado de calma absoluta. Tal vez alguien haya cerrado el círculo y estemos todos adentro, nosotros que nos creíamos tan libres y abiertos. Hoy estamos aburguesados, buscamos el clima más templado, huyendo del frío que resquebraja los huesos y del calor que sofoca nuestras gargantas, pero que nos hacen sentir tan vivos.

¿Acaso es de noche allí dentro?, ¿Todos dormimos?. Conservémonos pequeños homónimos, identidades multiplicadas por doquier, que el tiempo nos corroerá y nos convertirá en óxido antes de lo que nosotros creemos. Guardémonos en repisas bien lustradas, no sea que nos llenemos de polvo antes de salir a escena. ¡Quedémonos donde estamos que ya no hay mucho por hacer!.

Es Rutina.

¿O no vemos que el hombre se ha vuelto a levantar de su lecho, contraponiéndose a su dolor de espaldas con una enorme sonrisa, para ver en su calendario que día es y que es lo que tendrá permitido entonces?

¿Acaso no notamos que cada día se fija una tarea y programa eso que llama horarios, que le permiten clasificar su vida en cómoda si son justos, y en exitosa si ha podido cumplirlos?

Creo que nuca vimos que en su mirada ha comenzado a brillar el metal tan reluciente del robot que se esta engendrando dentro suyo.

Tal vez.

Condenémonos a no ser más que espectadores del derrumbamiento de nuestra gloria, a contentarnos con vagas satisfacciones normales, justas y necesarias, a olvidarnos de todo exceso por más mínimo que sea. A dormir en una confortable y agradable cama burguesa. ¡O bien levantémonos de una buena vez y disputémonos en una guerra mortal, sangrienta y sin piedad, para hacer sentir en esta piel el dolor y la desesperación de estar vivo, que es a su vez la belleza más profunda que existe en este mundo, para recordarle que aún es UNO y que no existe mayor verdad que la de entregarse a las pasiones propias!

Es hora de encontrar la chispa que nos haga explotar definitivamente.

10 enero 2007

Acción, verbo, existencia.

ble... hace ya mucho de la última entrada... hay un vacío creativo impresionante, pero buen, siempre algo copado puede salir. ah por cierto, feliz 2007!


Acción, Verbo, Existencia.

Entonces, ¿escribir se trata de esto?, ¿de empezar a mover los dedos por el teclado, como si fuera un juego?, ¿De dejar que la lapicera se pasee ostentosa por los renglones que se mezclan confundidos y se cruzan en el infinito?. Sí, sí, ya se, es una impresión exacta del pensamiento, como si todo movimiento de energía, cada impulso eléctrico neuronal se encontrara descrito en estas palabras, impreso como una fotografía, o mejor, una radiografía. Pero dudo a veces de que escribir sea simplemente un ejercicio mecánico. ¿Escribir es un verbo?. ¿Puede afirmarse que escribir sea un verbo, que pueda conjugarse en pretérito, presente y futuro, que no halle dificultad en posicionarse en otros, yo, vos, él, nosotros, vosotros, ellos?. Un verbo viene a apalabrar una acción, hacerla real y existente en el mundo del lenguaje. Acción, verbo, existencia. Pero las acciones empiezan en un punto determinado, en un momento definido y luego terminan, finalizan, desaparecen, se des-vanecen. Las acciones pueden alargarse, estirarse, intentar ficticiamente prolongarse o bien ser efímeras, pequeñas y a veces tan imperceptibles como un suspiro avergonzado. Pero las acciones siempre, y esto es por sobre todo, son finitas. Mueren. Mueren como quien las realiza y tienen las horas contadas en su paso por este mundo. Después de las acciones lo que sobreviene es la calma, el vacío, la nada. Por eso escribir no puede ser una acción. Escribir no tiene un principio ni un fin, porque escribir va más allá del capricho material, trascendiendo todo tipo de barrera temporal. Se escribe cuando se escribe, se escribe cuando se lee, se escribe cuando se habla, cuando se saca una foto, se realiza un dibujo, se hace vibrar un acorde… todo el tiempo se esta escribiendo, pero por sobre todo se escribe cuando se ama. Cuando cada beso, cada abrazo, cada caricia va dejando su existencia prolongada en la piel, marcando a fuego cada rincón del cuerpo, del alma. Cuando recorro tu cara con mis dedos, te cierro los ojos y empiezo a susurrarte ensueños, a contártelos despacito para que puedas seguirlos. Cuando sonreís tan cómplice, cuando derramás esas lágrimas tan alegres, pero también tan tristes. Cuando buscás simplemente acercarte, de atrás en un abrazo, espiando lo que hago cuando estoy frente al monitor o lleno de papeles en el escritorio. Cuando me encontrás ahí, justamente mientras estoy escribiendo de vos. Entonces, escribir no se trata de mover los dedos por el teclado ni dejar que la lapicera se pasee por los renglones de estas hojas. Escribir nunca puede ser un simple ejercicio mecánico. Escribir sólo se trata de amarte.



10 diciembre 2006

Yo pisaré las calles nuevamente...


Yo pisaré las calles nuevamente

de lo que fue Santiago ensangrentada,
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.

Yo vendré del desierto calcinante
y saldré de los bosques y los lagos,
y evocaré en un cerro de Santiago
a mis hermanos que murieron antes.

Yo unido al que hizo mucho y poco
al que quiere la patria liberada
dispararé las primeras balas
más temprano que tarde, sin reposo.

Retornarán los libros, las canciones
que quemaron las manos asesinas.
Renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.

Un niño jugará en una alameda
y cantará con sus amigos nuevos,
y ese canto será el canto del suelo
a una vida segada en La Moneda.

Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada,
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.

Pablo Milanés.

No habrían otras palabras que pudieran expresar mejor lo que siento en este dia.

30 noviembre 2006

caras por casualidades o azares que no busco comprender


dibuja. deja moverse a capricho la lapicera.
garabatea mientras llama y se presenta. hola buenas tardes, mi nombre es nadia. la lapicera viene y va. sin sentido, como cada llamado, cada día, cada minuto. parecen impulsos, reacciones programadas, establecidas, rígidas, banales, efímeras, MUERTAS. no gracias. los dedos que se mueven inquietos ante la indiferencia, el rechazo-programado-asentido-pre-de-ci-ble-conocido, y el intento desesperado de explicar la existencia
SE AGOTA,
ahogándose en un tono muerto, que enfurece sus manos y aprieta la lapicera, allí donde antes sus dedos bailaban. y ese corte, abrupto salto
(stop!)
marca su hoja cruelmente, empezando por una arruga, otra, y otra, que luego es un bollo y el tacho de basura.
tras el otro lado, el tubo yace en la mansedumbre, en un cómplice reposo de quien ignora que tras las vibraciones telefónicas se esconde entrecortada (tal vez) y enajenada (probablemente) un alma. pero alma al fin, con vibraciones aún mas fuertes que las que reproduce aquel aparato plástico sobre la mesita de luz, o los parlantes de la pantalla que se devora las noches de silencio en la cabecera de la mesa, como invitada de honor y reina soberana.

y qué saben del otro lado de los garabatos que se juzgan mecánicos. qué saben del otro lado cuán rápido late su corazón, cuán fuerte se aprieta su puño o cuánto se resiste una lágrima de sus ojos a deslizarse por sus mejillas enrojecidas (¿de furia?).
el corte es suave, simple, redentor. y permite volver al reinado multicolor radiante, sublevación dulce de los sentidos y la crítica.

¿quién era?

nadie.

¡qué sarcasmo!, uno creería que escuchó su nombre, su carmesí nombre, y es una sutil diferencia vocal lo que crea un abismo irreconciliable e imposible de sortear. y allí termina, para quien fuera que ha decidido no responder a sus breves preguntas, su existencia; en cambio tan lineal y trascendente de este lado del tubo...
sin duda no saben que el papel es un fiel reflejo suyo, que los movimientos de sus dedos aún resisten la mecanización imperante, que un mínimo de libertad en sí conserva (y defiende a regañadientes) a pesar de la opresión alienante

-productividad.productividad.productividad-

sin duda ignoran que tras los trazos rojos, entre las caras que se dibujan por casualidades (azares que no busco comprender), está escrita la historia de cada día. sin duda nunca pensarán que alguien pueda leerlos y sentir el mismo odio-asco-indignación que yo siento, ante la indiferencia egoísta con que nos toca enfrentarnos cuando del otro lado oyen ring ring.

toma un nuevo papel.
dibuja. deja moverse a capricho la lapicera.
garabatea mientras llama y se presenta. hola buenas tardes, mi nombre es nadia. la lapicera viene y va. sin sentido, aunque en realidad, llena de él, a diferencia de todo lo demás.

15 noviembre 2006


Bueno, la cosa es así. Hay gente que es desorganizada y te cambia las cosas de un día para otro,
y uno se la tiene que bancar,
como si nada.
O no.

Así que ya sabés: "Arroró mi muñequita" se estrena este sábado a las 19hs.

Ah, por cierto, también cambiaron de lugar. Así que si vas al Luz y Fuerza, nada. Muerte.
Esto es en el Tetro Colonial, cita en Av. Paseo Colón 414 esquina Belgrano.

Llevar autorización firmada por el Padre/Madre/Tutor o Encargado, así
los del grupo se evaden de toda responsabilidad por daños y perjuicios.

La entrada en principio era de $10 y $7 si llevabas la libreta de la facu.
Si sos jubilado creo que no te hacen ningún descuento.
Mundo cruel.

Ah, y ya sabes que no se pueden llevar narcóticos o estupefacientes al teatro, así que tomalos antes de entrar. En caso de que los lleves es muy probable que alguno de los actores se lanze a robartelos. Así que por tu seguridad y la de ellos, no lleves ok?

Nada... corré la voz...


Paramasinfoentraalblogdelgrupodeteatroquees:http://plano22.blogspot.com,osinoentraasuforrolog
queeshttp://fotolog.net/plano22



25 octubre 2006

De eso

Tal vez se trate de eso.

Mojarse una noche bajo la lluvia sin que importe nada,
pisando los charcos,
cantando,
saltando,
gritando,
bailando,

La inmensidad se presenta ante nosotros en las cosas más pequeñas.

Una gota
Otra gota
Ya son muchas…
Y tu cuerpo rompiendo esa cortina de agua celestial,
como cuando creía en su origen divino,
me deja estupefacto,
aniñado ante su espectacular visión.

Ese mundo que parece tan maleable, tan predecible, tan programable se resquebraja.

Caen caen caen!
Las gotitas del cielo caen y caen!
Te salpican y se derraman por tu cuerpo
Tan permeable,
Tan desprotegido,
Tan delicioso.
Y yo que no pensaba,
Yo que no creía que esa noche,
Justo esa noche...

Deja entrever luz entre la nubosidad latente que cubre mis ojos del día.

Me animo a ceder y no creer,
Todo orden es tan vano amor!
Tan vano amor!
Que el tiempo se desarma en cada beso,
Abrazados en la noche fría
Que ya es de mañana
Y nos encuentra solos y mojados
Mientras las gotitas siguen cayendo
Y nos siguen mojando.

Todavía creo que hay algo espontáneo y nada esta del todo dicho.

Tus ojos
Abiertos
Cerrados
Tus ojos

Los míos
Ya no se,
Tal vez abiertos
Tal vez cerrados
O ambos a la vez.

¿Acaso dejó de llover?

Pero no sé.

Tal vez se trate de eso.
Llegar a casa con la incertidumbre de si fue
y no poder saberlo
hasta no volverte a ver.

15 octubre 2006

Faroles encendidos...

No-pensado… eso fue algo no-pensado.
¿Cómo podría haberlo pensado?
Jamás, jamás…
Impulso-reacción. Determinación.

Tal vez debiera pedirte perdón…

Los faroles aún encendidos, el rumor de una noche más perdidos en la ciudad, como todos en esta ciudad, como todos en toda ciudad.
Suave rocío nocturno, me moja los pies perdidos entre los tuyos, mis manos que te buscan, que te encuentran… ardiendo…
en el cuello, entre las piernas…
latiendo, más y más…
en un banco, una plaza, aislados, escondidos… solos…

La nada.

Nosotros.

Nosotros y la nada.

Nada más allá de nosotros mismos.

Presente, esa pretensión vaga, estúpida,
cómoda,
de creer que la revolución se hace hablando.

¡Nada se hace hablando!.

Hablando sólo se vuela, sólo se sueña.
Las palabras sólo acarician las almas, perdidas, como todas en esta ciudad, como todas en toda ciudad. Las acarician, nada más.
La revolución exige fuego, destrucción, odio, valor…

¡Amor!.

Soy una simple recreación de lo que no puede ser,
un vago deseo de realmente ser…
¿Cómo ser libre ser si no se es sino lo que dice ser?
Y yo digo… y mucho…
Y me esclavizo… y mucho...
de lo que digo y no digo,
de lo que otros dicen por mí (y sin preguntar).

Ser.

Como misterio.
Como meta.
Como fin.

Y entre todo eso vos…

Vos como revelación,
Vos como resguardo, inspiración,
Vos como descarga (injusta) de mi impotencia,
De esta ficción… de este ensueño.

De esta revolución… tan ilusoria…
De este vuelo… tan real…
De este quererte… de este perderme…
De este no importarme ya ni mis palabras…

¡Silencio!.

Hablar, hablar, hablar…

¿Para qué?

Si tan solo pudieras callarme…

Desechar los preámbulos que necesito para amarte.

Si tan sólo pudieras besarme…

Si tan sólo…

Amarte.

Como misterio.
Como meta.
Como fin.

Como lo único realmente real.

La nada.

Nosotros.

Nosotros y la nada.

Nada más allá de nosotros mismos.

De este banco, esta plaza, esta noche y los faroles encendidos.

26 septiembre 2006

Con ojos de 4 años


"Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, todo aparecería ante el hombre tal como es, infinito"
W. Blake

te miro. te miro y no podés ocultarlo. te miro con un ojo, dos, tres. te miro de fuera, luego dentro, de cotè y de frente. jaja, te miro de cotè y qué se yo cómo se escribe, pero no podés ocultarlo y te reís. tus labios me muestran tus dientes, tu mirada me esquiva entre avergonzada y cómplice. te reís. de todo. de nada. y qué se yo, esas cosas pasan. es el sol, esa flor plateada, la cámara de fotos, los nenes corriendo, el morbo, lo absurdo. y tu risa es todo. es miedo, llanto y coraje, rebeldía... amor... y esa locura, esa exentricidad, verdadera unicidad, que me hace reír y desear que me contagies de todo eso, que me empapes de vos. es querer ver (al menos por un segundo) como entra el mundo por tus ojos, escuchar desde tus oídos la caótica ciudad, sentir este estremecimiento desde las fibras más íntimas de tu piel, y amar mis labios con los tuyos. y mientras, se nos llenan las bocas de palabras viejas, usadas, gastadas, tri-lla-das. porque también es no temer ser cursi y negarnos a vestirnos de gris, porque aunque tantos grises digan que es lo mismo, sabemos que ser cursi y vestir de gris no lo es. y así dejamos desnuda nuestra ridiculez, dejamos que nos ridiculize, primero ante nosotros, luego ante ellos. y si total todo es ridículo, no seamos hipócritas que el día corre, nos corre y ya! ya no hay nada más, no hay muros, no hay ladrillos, no hay mosaicos. no hay. y al besarte, cuando te vas, ya lo entiendo. no hay tiempo, no hay lugar, no hay siquiera un momento. no hay cine, no hay museo de bellas artes, no hay serpientes en el avión ni tampoco pizzas recalentadas. no hay nada y nunca lo hubo, mas que tu beso, en esta despedida, y el abrazo eterno que me acompaña cada noche a mi cama, me tapa y me recuerda... que ya no sueño solo...

15 septiembre 2006

Patio Andaluz

Sabía que llegaría temprano, no soy de calcular bien el tiempo, pero ¿qué mas da?, había un banco y podía sentarme a leer mientras esperaba que llegase mi amigo, ese que quería no se qué de no se que cosa. Esas situaciones me incomodan, ¿qué querría él?, sus llamados fugaces me exasperan incluso más que el tono del teléfono, cuando suena y suena y no lo atendés, porque te estás bañando o escuchando esos discos que nunca me quisiste prestar. De todos modos ya estaba allí, así que tendría que esperar, y bien decidí retomar el libro de anoche.
Mis ojos recorrían vagamente los renglones, confundiendo el orden de las palabras, mezclando puntos. Con. comas, y, g-u-i-o-n-e-s., sin poder retener siquiera el nombre del mayordomo o si le había servido güisqui o alguna otra cosa. Las líneas se iban desdibujando lentamente y la tinta comenzó a escurrirse por entre las páginas, mojándome los pantalones, pintándolos de ese negro oscuro, tan sin sentido fuera del libro. Y sin preguntarme, sin advertirme siquiera te apareciste soberano, reclamando autoridad y tierras sobre mis rincones sueltos a la imaginación. ¡Qué descaro!, ¡Qué infame y traidor!, aprovechar de esos momentos frágiles para apropiarte de lo más propio mio.



Así te vi venir caminando, con un aire entre paseando y buscando... ¿Buscando qué?... no sé, no sé, ibas mirando alrededor tuyo como deteniéndote en cada pequeñez que te rodeaba que luego de que la hubieras visto desaparecía, y todo eso era tan natural como si nunca hubiera estado allí. Juraría que detenías el tiempo a tu paso, mientras yo te miraba (todavía de lejos) perdido en la histeria de los zapatos apurados, más histéricos y más apurados que ayer, que la semana anterior y la otra. Pero a medida que te acercabas el sonido se hacía más suave, y toda esa histeria parecía por un momento calma, calma absoluta que me dejó en silencio, penetrando en mi pecho.
Mirame, mirame, mirame...
Y ya no estabas lejos y ya no habían zapatos ni nada girando que me inquietara. Estabas entre mis brazos sonriendo (un poco con vergüenza, creo) y lo único que escuchaba era tu respiración, el aliento que se mezclaba en la espesura viscosa de nuestras bocas, nuestras lenguas inquietas. Mis dedos recorriendo tu cara, subían, bajaban, volvían a subir y no les importaban los murmullos ni aquel mosaico de lágrimas estallando en plena tarde, en pleno Patio Andaluz. Y se van, se van los fantasmas lejos, se van.

Sonreíste (no con vergüenza esta vez, pero cierta complicidad que sólo yo comprendería), te reíste y nos reímos los dos. Nos reímos de lo absurdo, de ese primaveral Patio Andaluz, de la gente que pasaba, de la gente que miraba, de tanta hipocresía, de tanta estupidez, de nosotros mismos. Nos reímos de nosotros mismos. Y esa carcajada que se había hecho multitudinaria (todo y todos reían en el cambalache en que ya nos habíamos embarrado), fue dejándome solo, sin que lo notara, encontrándome riendo ridículo en un banco, en una plaza, esperando a un amigo que quería no se qué de no sé que cosa, mientras los zapatos retomaban su ritmo de histeria colectiva y el reloj me recordaba que todavía era temprano y podría continuar con mi libro, que había recobrado ya sus palabras. O bien, podrías volver a aparecerte y reclamar ese rincón tan tuyo, para hacer de mi tiempo tu capricho.

30 agosto 2006

En la próxima estación

Esperando que llegue el momento
en el cual me dijeses aquellas palabras que nunca prometiste decir,
desarmándose majestuosamente sobre el aire,
TU aliento,
la construcción de aquel castillo de naipes
del cual me creí príncipe y rey,
enfrentando la realidad de
SER
siervo siempre de la misma maquinaria
que me conduce al vacío de los minutos después de la espera,
que no llega y desespera.
Creyendo ver lo que nunca quisiste mostrar,
sin entender si quiera como fue que sucedió,
por qué no (por qué mierda no?!),
la salida está por allá,
y tu dedo señala sonriente al tren que escucho llegar.
Compasivo, en tu mano, el boleto que me mira piadoso.
Un viaje de ida, vuelta para qué?.
Lo tomo y toco tu mano.
Toco tu mano por un instante ínfimo, un instante que se expande
y ME expande.
Y lejos nuestro se escucha el tren,
el caos de la estación,
el viento huracanado de la prisa que todo lo vuela
y REvuela,
papelitos en el aire,
pasos de reloj,
simetría ra-cio-nal.
Mi mano en tu mano y el boleto que se humedece,
por el vapor, la transpiración, las lágrimas...
las lágrimas...
y el boleto que se humedece aún más
y se desarma en mi puño, esperando...
esperando que no termine el viaje,

que no me exijan el boleto en la próxima estación...

21 agosto 2006

(...)

Podría escribir cualquier cosa esta noche, ¿o debiera decir día? (no... el sol sigue oculto aún).
Podría deslizarme por los toboganes eternos de la melancolía, espiralados-cuesta-abajo, hacia una caída irremediablemente abrupta. Es increíble la velocidad que uno puede tomar en estas situaciones, y entonces todo lo que se ve son sólo líneas rectas, que se retuercen (que me retuercen), que dan vueltas (y me marean), empañadas por las lágrimas que me provoca este viento frío en mis ojos, o la pantalla del monitor (mucho más fría e irritante aún).
Podría empaparme en el inmenso mar de ensueños y delirios al que me conduce este sin-posibilidad-mínima-de-retorno camino para ahogarme en su deliciosa retahíla, un cúmulo de voces incesantes y estridentes... y ¿por qué no? si todos los ríos desembocan en el mar sin importarle si tu sangre es azul o roja, si tus labios han sido besados o no, o si tu piel transpiró alguna vez amor o simplemente se erizó con la brisa de la madrugada.
Podría hacer cualquier cosa en este momento, sin que me importe lo más mínimo, completamente despojado de culpas, reproches, estructuras, SUPERestructuras. Podría ser hipócrita sin serlo, y dejarme seducir por el humo que se menea ante mi rostro absorto, en una engañosa y sensual complicidad, invadiendo toda mi habitación, derramándose por los bordes del escritorio y salpicando todo el piso, arrastrandome por sus siniestros laberintos que (se) no me conducirán más que al mismo lugar de donde partí (pero invadido al llegar, por una sensación de extraña monotonía, y sublime coincidencia). Una pitada (y respiro) y otra... ¿y qué quedó de la histeria del mal aliento, el cáncer y los dientes amarillos?... sólo el vago recuerdo de una rebeldía sin sentido (de no admisión). Yo no fumo, gracias. Sólo me divierto con el humo, me gusta verlo salir de mi boca, tan libre y fugaz (como las palabras que nunca me atreví a decirte)... y además... ¿qué es un cigarrillo?. ¡Nada!. Esto no es fumar como tampoco escribir. Si alguien coherente escribiera empezaría con algo como "toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola..." y eso, ja, eso sí que es escribir. Pero esto, esto es ejercitar la lapicera nomás, como para no perder la costumbre ¿viste?. La costumbre de arrogarme el rótulo de artista creyendo que basta para eso unir esteticamente palabras con puntos, comas y guiones, y sentir una patética compasión por la metáfora de ver a mi cigarrillo consumiendose en el olvido...
Pobre... esperar tanto meses encerrado en un cajón, escondido con recelo, cubierto por hojas y hojas que no dicen nada, resguardado en cajitas camufladas, hermeticamente cerradas, como si se tratara un pecado mortífero y vergonzoso, del que soy hacedor, mereciendo ser devorado por la culpa durante las noches, justo cuando sólo tengo mis sábanas para protegerme. Y todo esto para disfrutar de él dos pitadas cobardes y efímeras, dejándolo consumirse por el tiempo en tortuosa agonía, sin volver a tocarlo, sin volver a besarlo, mirándolo apagarse como se apagan los sueños (mis sueños) de los que me despojo. ¿Y qué hacer en estos casos?. Lo que el tiempo consume ni el amor devuelve, todo se va con el humo que se eleva, se esfuma y se pierde.
Y ya no queda nada, sólo el filtro en el cenicero y yo al comienzo del laberinto, sin haber avanzado un paso. Tiro el filtro al tacho, con otros filtros, con otros sueños, que se desvanecieron de igual modo. Desapareció. Así nomás. Ya no está, che. ¿Cómo pretendés no encontrarme más que escéptico ante esto? Si vivir se trata de observar como todo, todo se desvanecese en el aire.
Y sí, tendré que comprar otro atado de cigarrillos para seguirte el juego. Y sí, podría hacer cualquier cosa esta noche, pero ya es de día...

23 julio 2006

MoviE

Esta escena ya la conozco, el argumento es tan trillado...
Ahí el tipo se acomoda en la cama, enciende un cigarrillo y acerca el vaso de la mesita de luz para tirar la ceniza. Amolda el almohadón en su espalda, moviendo sus hombros disparmente, hasta encontrarse semihundido. La mujer aparece por la derecha, en camisón (preferentemente rojo) y con dos vasos de güisqui.
Poneme otro hielo, dale.
Entonces sale, mientras él sigue fumando. Ni mira la pantalla que esta encendida, se pierde vagamente en el humo, dejándose llevar por sus idas y vueltas. Lo sigue con un dedo indice, lo hace girar, forma circulos, que se superponen unos a otros, y entran en el juego todos sus dedos izquierdos. Moviendose entre aburridos y encantados, descubren ante ellos una mujer, una verdadera mujer, con caderas anchas, tan anchas como largas sus piernas. Se eleva, se agacha, se mueve para un lado y para el otro. Esta bailando un tango, y él la acompaña con sus dedos como un aprendiz. La mira embobado, la acaricia despacio. Con temor primero. A ella le gusta y lo sabe. La seduce... pero su mirada se torna turbia, ya no la acaricia tan despacio... ja! siempre se equivoca...
Ahí no te gusta eh! puta!
Y la mujer se desvanece en tiritas de humo que salen entre los dedos de su puño cerrado.
Gracias amor.
Ya le trajo el otro hielo, y ahora se sienta en la cama junto a él. Se acuesta, dejando caer su mano en su pecho, y luego su cara. Con sus ojos penosamente entreabiertos intenta entender la película que están dando, y no sabe por qué le parece haberla visto. Él la mira y se rie...
¿De que te reís?
Nada, es que esta escena ya la conozco, el argumento es tan trillado...